05 abril, 2013

Los escritores y la vergüenza pública





Mortification: Writers' Stories of Their Public Shame es un curioso libro editado por Robin Robertson en el que varios escritores de lengua inglesa (desde Colm Toíbín hasta John Lanchester, desde Margaret Drabble hasta Julian Barnes o William Trevor) cuentan historias personales de humillación, vergüenza, soledad o incomodidad producidas en el marco de alguna de sus apariciones públicas: firmas en ferias, charlas en festivales, lecturas, entrevistas.

John Banville evoca, por ejemplo, al misericordioso lector que se acercó y le dijo: "No vengo a comprarle un libro, pero lo vi tan solo en esta mesa que sentí ganas de charlar con usted" .Adam Thorpe rememora una catastrófica entrevista a Joseph Brodsky; Matthew Sweeney recuerda una  lectura en público que se volvió una pesadilla por culpa de un diente.

El escocés Alan Warner cuenta acerca de los nuevos vecinos que, al enterarse de que él era escritor, decidieron comprar uno de sus libros y pedirle que lo dedicara. Pequeño detalle: los vecinos adquirieron el libro de un homónimo. Es decir, de otro Alan Warner. Y el "verdadero" Warner, en un exceso de gentileza, decidó firmar para no decepcionarlos ni ponerlos en evidencia.

Algunos casos son realmente desafortunados, como el de Jonathan Coe obligado a arrastrarse por el suelo de un estudio de TV, en medio de un programa en vivo, para pasar bajo las cámaras y no perderse un avión. Como el de Rick Moody ofreciendo (por culpa de un error en la programación) una lectura en público para una sola persona: su madre. O como el de un joven André Brink que al fin consigue charlar a solas con cierto editor y, convencido de que así conquistará su complicidad, suelta un comentario algo irónico acerca de una mujer en la otra punta de la sala. "Es mi esposa", responde el editor.