19 abril, 2013

Dime por qué escribes


Me entero por el blog de Miguel Ángel Muñoz (el "Síndrome Chéjov") que el escritor español Miguel Sanfeliú recoge en su blog "Cierta distancia" un cuestionario a diversos colegas en los que, entre otras cosas, les pregunta cuáles son sus costumbres a la hora de escribir, cuáles son sus preocupaciones temáticas, cuáles son sus autores o libros de cabecera y... para empezar, la pregunta del millón: "¿Por qué escribes?".

 Algunas respuestas a la pregunta:

"Por necesidad. Me ahogaría si no pudiera escribir." (Fernando Marías)

"Lo siento como una obligación. Siempre he creído que “debía hacerlo”. Para mí no es una fuente de placer. O, si ocurre, ese placer dura muy poco. Aunque, desde luego, me da una razón para seguir adelante." (Blanca Riestra)

"Porque me hace feliz, básicamente. Hace un tiempo te habría dicho: porque no puedo no escribir, pero ahora ya tengo una edad y son pocas las cosas que hago sin querer hacerlas". (Antonia Romero)

"Porque si no me lo hago encima. También para explorar las sombras del mundo, los ángulos muertos de la realidad, las preguntas que me persiguen. Y escribo porque es una apasionante aventura solitaria en la que disfruto y que me permite ser muchos otros e incluso descubrirme a  mi mismo." (Guillermo Busutil)

"Quizá para elaborar al gusto de uno mismo -y en las proporciones adecuadas- ese antídoto contra el veneno de la realidad que es la ficción. Para tener un asidero, sentir que la vida no ha sido, después de todo, una cáscara vacía. Tal vez escribo porque pienso, con Wallace Stevens, que el mundo imaginado es el bien definitivo". (Ángel Olgoso)