28 julio, 2017

Tributos originales


Las bandas tributo se han vuelto legión en las últimas décadas. Se trata de sonar lo más parecido posible al modelo original, casi invitándonos a cerrar los ojos y a creer por un instante que lo que estamos oyendo es más que una buena copia.

La inventiva suele estar relegada a un segundo o tercer plano en esta clase de bandas que funcionan, en el mejor de los casos, como una especie de espejo o como algo que podríamos comparar con los concursos de imitadores de Hemingway.

Ahora bien, así como hay grupos musicales supuestamente originales que acaban siendo copias involuntarias de una serie de lugares comunes de un género o de una época, por qué no pensar en lo inverso: es decir, en la posibilidad de una banda tributo creativa y original.

Podía argumentarse que algo (casi) por el estilo fueron Los Shakers a fines de los años sesenta, cuando tomaron a los Beatles como innegable modelo para forjar desde Montevideo una música beat totalmente singular. Si este ejemplo parece osado y arbitrario (los Shakers fueron los Shakers, no hay dudas), existe otro más cercano y más adecuado: desde hace algunos años, Scott McPherson y Andrea Perry están demostrando que se puede desarrollar una asombrosa creatividad en el terreno (por lo común muy previsible) de las bandas tributo.

McPherson ha fundado dos proyectos simultáneos, los dos inspirados en una de las bandas pop más notables de todos los tiempos: Prefab Sprout. Los amantes de Preafb Sprout no dudan en colocar al grupo (sobre todo, al enorme talento compositor de su líder: Paddy McAloon) a la altura de los Beach Boys o de los Beatles, pero en versión años ochenta.  

McAloon (que acaba de cumplir 60 años) tuvo últimamente varios problemas de salud y se mantiene bastante recluido, a tal punto que los dos últimos álbumes de la banda (Let's Change The World With Music y Crimson Red) son, a grandes rasgos, viejos demos que la banda no llegó a editar en su momento de gran actividad, entre 1985 y principios de los años 90. La propuesta de McPherson viene, entonces, a llenar una especie de hueco. Y lo hace de manera muy singular ya que, si bien los proyectos de McPherson ilustran los dos caminos que suelen tomar las bandas “bajo fuerte influencia”, lo resultados siempre excluyen la copia simple y conforme. 

En el primero de los casos (lo que se llama The Prefab Sprout Project), McPherson y Perry no solamente graban canciones que podrían haber sido escritas por McAloon, sino que las plasman con un sonido perfectamente Sprout, y con voces idénticas a las de la banda… a tal punto que en los comentarios al pie de sus videos en Youtube no faltan quienes preguntan si no se trata de una especie de broma de McAloon y compañía. No todo alcanza el nivel de excelencia del original, pero hay temas tan logrados ( “Love”,  “When the Sky Crashes Down”)  que tienta pensar si no se trata, realmente, de una especie de broma de los músicos originales… Más aún al ver que Neil Conti, baterista original del grupo, aparece en algunos tracks. 




No hace mucho, desde su sitio http://www.theprefabsproutproject.com/ , McPherson llegó a invitar incluso a que los fans de Prefab Sprout colaborasen con letras para estas canciones originales. Así plasmaron, al parecer, una verdadera rareza: la de tomar un tema escrito por McAloon ("The Songs of Danny Galway"), rearreglarlo y cambiarle la letra por una en tributo a McAloon : “The Songs of Paddy Joseph”. 

El segundo proyecto (Sproutless) consiste en hacer nuevas versiones de antiguos temas de Prefab Sprout. Lo singular es que no se trata de covers ni de versiones libres: en un delicado equilibrio, McPherson aborda los temas sin repetirlos, renovándolos, pero sin salirse de la estética sprout. Todo un tour de force.

Un buen ejemplo es “Wild horses", en esta versión que ellos llaman "re-imaginada":





Por si todo esto fuera poco, McPherson y sus cómplices hasta se dan el lujo de hacer esta genialidad (más propia del remix) añadiendo cuerdas y teclas a la voz original de McAloon en “Mercy”.