16 abril, 2013

Las "Notas" de Li Yi-chan


Ya he hablado en este blog del "Libro de la almohada" de Sei Shonagon y me detuve, también, en las listas que abundan en él (acá) y que tanto influyeron no solamente en Urabe Kenko sino en autores más cercanos en el tiempo como, por ejemplo, Georges Perec: listas de «cosas elegantes», «cosas deprimentes», «cosas desagradables», «cosas que suscitan una profunda memoria del pasado», «cosas que deberían ser de gran tamaño» (y, al revés, que deberían ser reducidas), «cosas que dan una sensación de limpieza» (o, al contrario, de suciedad), «cosas presuntuosas», «cosas encantadoras », etc.

Aunque se piensa que Sei Shonagon fue la inventora o fundadora de estas listas-repertorio, lo cierto es que su precursor en la materia fue un escritor chino llamado Li Yi-chan, que nació en 813 y murió alrededor de 858.



Existe una edición francesa de las "Notas" de Li Yi-chan (editorial Le Promeneur), notas que en chino se llaman "tas ts'uan", según explica Pascal Quignard en el prólogo, y en japonés "zassan".

Con traducción al francés de Georges Bonmarchand (la traducción data de 1929 y fue el propio Bonmarchand el "descubridor" en Occidente de estas "Notas"), la edición trae cuarenta y dos listas, desde la primera que se titula "Los que con certeza no vuelven" (El perro que llamamos bastón en mano; El jornalero que partió tras haber robado) hasta la última: "Prohibiciones".

Una buen ejemplo de lo que hace Li Yi-chan es la lista con las "Cosas que no combinan bien", donde enumera, por ejemplo, "La pobreza y un persa", "Un médico enfermo", "Jóvenes que no saben beber", "La delgadez y un luchador", "Un maestro que no sabe escribir" o "Un venerable anciano entrando en un prostíbulo".

Las "Notas" de Li Yi-chan incluyen, entre otros listados, el de las "Cosas inoportunas" (En una cena, preguntarle al huésped cuánto le costo la comida), las "Cosas vanas" o las "Cosas inadmisibles" (El militar o el pueblerino que se obstina en emplear expresiones literarias), pero también listas con parecidos, con inconvenientes o con actos que denotan obstinación.