03 febrero, 2010

Underwood

Martín ADAN


No hay más alegría que la de ser un hombre bien vestido.
Tu corazón es una bocina prohibida por las ordenanzas de tráfico.
Las casas rumian sus paces de buey.
Si dejaras saber que eres un poeta, irías a la comisaría.
Límpiate de entusiasmos los ojos.
Los automóviles te soban las caderas, volviendo la cabeza. Cree tú que son mujeres viciosas. Así tendrás tu aventura y tu sonrisa para después de la cena.
Los hombres que tropiezas tienen la carne encallecida de oficina.
El amor está en cualquier parte, pero en ninguna está de otro modo.



Martín Adán, fragmento de "Poemas underwood", incluido en su novela "La casa de cartón" (1928)

Más sobre M. A.:
http://www.pucp.edu.pe/biblioteca/martin_adan

1 comentario:

Abel dijo...

Un poco raro.