02 febrero, 2010

Reserva de palabras



Así como desaparecen lenguas, también desaparecen palabras que caen en desuso. Algunas vuelven con el tiempo (como la moda, que se pisa cada tanto los talones), otras se olvidan para siempre.

Desde su blog "La nave de los locos", Fernando Valls empezó una campaña contra la muerte de la palabra "acercanza", que no es otra que el contrario de "lontananza". Su campaña no es solitaria: muchos han enviado relatos a su sitio y algunos académicos (como José María Merino) ven con sumo agrado la iniciativa.

Cuenta Valls que leyó en una entrevista a José María Merino que, en una de sus comisiones, los académicos habían decidido desechar "acercanza" porque había dejado de usarse. "Pero, al darse cuenta de que era una palabra hermosa, varios de ellos se juramentaron para emplearla en sus ficciones y artículos, a ver si conseguían volverla a poner en circulación". ( http://nalocos.blogspot.com/2009/08/en-favor-de-acercanza.html)

Algo por el estilo hace el sitio "Reserva de palabras" (fundado por la Escuela de Escritores de Madrid y la Escola d'Escriptura del Ateneo Barcelonés), que invita a apadrinar un vocablo "en extinción" (http://www.reservadepalabras.org) y se autodefine así:

Reserva de palabras nace de la participación de 21.632 personas de 69 países diferentes que desde el 30 de marzo hasta el 21 de abril apadrinaron más de diez mil palabras (7.120 en español y 3.896 en catalán).
La palabra que en esta página ha conquistado el favor de los internautas es "bochinche", con 155 votos, a la que siguen:

2 gaznápiro 99 votos
3 alféizar 87 votos
4 zangolotino 70 votos
5 zaguán 69 votos
6 damajuana 68 votos
7 botarate 66 votos
8 balde 64 votos
9 escuchar 58 votos
10 cachivache 56 votos
11 alcancía 52 votos
12 hogaño 45 votos
13 cáspita 44 votos
14 andancio 38 votos
15 cascarrias 37 votos

Algunos "famosos" han propuesto o defendido ciertas palabras en especial: Luis Eduardo Aute, por ejemplo, milita por "empero"; Juan Marsé por "damajuana", y Enrique Vila-Matas apadrina zarandaja arguyendo: "Creo que suena muy bien; indica algo que es más bien insignificativo, como empieza a ser, por cierto. alarmantemente insignificativa esa palabra misma".

1 comentario:

Saul Rojas Blonval dijo...

Interesante iniciativa, o campaña, si se quiere. Curioso es que muchas de esas palabras las oí tanto creciendo que nunca hubiese pensado que tenían fecha de caducidad. Especialmente "bochinche", era el apelativo preferido de mi madre para referirse a mis destrozos infantiles.

Me diste la idea de adoptarla en un futuro cercano.

Saludos.