01 febrero, 2009

Francoise

Francoise HARDY


A principios de los 60, mientras Serge Gainsbourg y Charles Aznavour rejuvenecían la “chanson” francesa, y Johnny Hallyday era la versión gala de la nueva ola, una chica llamada Françoise Madeleine Hardy se convertía en indiscutible ícono pop a causa de su belleza (fue modelo de la revista Vogue y actuó en cine) y de la rara calidad de sus primeras canciones ( “Todos los chicos y chicas”, “Mi amiga la rosa”) que vendieron millones de discos y que, vueltas a escuchar hoy, siguen respirando una mezcla irresistible de frescura y tristeza.

Así como corre la leyenda de que John Lennon estaba perdidamente enamorado de Brigitte Bardot, se sabe que aquella Françoise Hardy encarnó el “ideal femenino” para Mick Jagger. El tiempo ha pasado y pese a que los Stones cantaban que a nadie le importan los diarios y las chicas de ayer, la autobiografía que Hardy acaba de publicar ("Le désespoir des singes… et autres bagatelles", Robert Laffont) confirma el inagotable interés por su figura y por aquellos tiempos.

No falta nada, o casi nada, y todo está muy bien contado. Sobre la industria discográfica: “Una prisión dorada”. Sobre el Mayo Francés : “Mi conciencia política entonces era nula (…), hoy creo que aunque no se hubiese producido Mayo 68, la evolución de la sociedad francesa habría sido la misma, mientras que la sociedad británica no necesitó ese tipo de manifestación”.

También está, por supuesto, el mundo privado. El encuentro entre sus padres, que se llevaban veinte años. La partida del padre. La belleza de su madre, que medía casi 1,80 (“raro para la década del cuarenta”). Su infancia en un colegio de monjas. Su mítica pareja con el cantante Jacques Dutronc, padre de su hijo Thomas. Y hasta el romance que a mediados de los 70 vivieron Dutronc y Romy Schneider.

Las páginas en torno a la muerte de su madre resultan conmovedoras y están levantando no pocas polémicas, dado que Hardy se manifiesta por la legalización de la eutanasia. “Mi madre murió como y cuando quiso”.

La cantautora tiene en la actualidad 64 años (aquella edad a la que los Beatles le dedicaron una canción), se interesa por la astrología (llegó a publicar un libro sobre el tema) y sigue activa con el prestigio intacto, a tal punto que en los últimos tiempos grabó a dúo con Iggy Pop.

¿Por qué una autografía?, le ha preguntado la prensa. “Tras el intento de trabajar con una periodista, finalmente resolví hacerlo sola”, explicó Hardy. “Escribir es lo que mejor sé hacer”. El resultado final no lo desmiente.

http://es.youtube.com/watch?v=_Jx4_zx1zr8