02 febrero, 2009

Las explanadas

Un autor pasaba días enteros en las explanadas del barrio bajo, esperando que una historia cayese del cielo. Cierto día una historia extraordinaria cayó, por cierto, venida del cielo. Le dio de lleno en la cabeza. El autor quedó amnésico y nunca más se acordó de ella. En cuanto a la historia, se puso a vagabundear por las explanadas del barrio bajo, esperando que el cielo le enviase un autor.


Microrrelato incluido en "Caravana", libro del escritor portugués Rui Manuel Amaral (Porto, 1973). Traducción de Eduardo Berti.

4 comentarios:

Esteban Dublín dijo...

Qué maravilla de cuento.

Leo dijo...

Es el caracter elástico de las palábras. Están vivas. Que bueno que haya quien las mantenga vivas aún.

Saludos.

Khumeia dijo...

Coincido con Leo. Las palabras están vivas, respiran, sangran, bailan,cantan y hasta abofetean.

Me encantó. Como dice el dicho, "Lo bueno si breve, dos veces bueno". Es difícil recurrir a la economía de las palabras y lograr decir tanto.

orlando Van Bredam dijo...

maravilla de síntesis, excelente microficción que tiene múltiples lecturas posibles. Una de ellas: no esperemos historias del cielo, que caigan a nuestra medida, porque esas historias resultan imposibles de contar. La escritura es más un trabajo, un duro trabajo, que una gracia de los dioses.