25 enero, 2011

Ese cielo

William FAULKNER

William Faulkner acompañaba a su madre en su agonía. Su estado era irreversible y ella lo sabía. El escritor, para confortarla, comenzó a describirle las cosas y los elementos maravillosos que ella iba encontrar en el Paraíso. Todo iba bien hasta que Faulkner nombró a su padre. La anciana lo interrumpió y preguntó enojada: "¿Cómo? ¿En ese cielo voy a tener que encontrarme con tu padre?" "Si no quieres, no", respondió el escritor. La madre pudo decir algo más antes de expirar: "Qué bueno, porque ese hombre no me agradaba mucho".

Matías Bauso en Una épica de los últimos instantes, editorial Sudamericana, Argentina, 2010.

(Agradezco a Matías Bauso que me haya enviado este libro que él define, acertadamente, como un "Tratado de adioses, epitafios, estertores, suspiros, gestos postreros y palabras finales", pero que, paradójicamente, se parece bastante al nacimiento de un autor).

7 comentarios:

Concha Huerta dijo...

Bravo por la madre de Faulkner. No conocía esta anécdota.Gracias por compartirla. Un saludo

Esteban Dublín dijo...

Una anécdota como un microrrelato.

Gerardo (Gervasium) dijo...

Es un buen cuento este de la madre de Faulkner. El libro de Bauso, ¿qué tal es, Eduardo? Casualmente, Borges y Bioy planearon un libro de últimas frases y afines. Un saludo.

Eduardo Berti dijo...

Lo empecé hace poco, Gerardo, y es el tipo de libro que se disfruta mejor en dosis pequeñas, de a poco. Pero hasta ahora me resulta curiosamente ameno (dado el tema), bien escrito y al parecer muy documentado. Y, sí, sabía lo de Borges y Bioy: pioneros en todo o casi todo, ¿no?

Anónimo dijo...

Eduardo: Muchísimas gracias por la lectura, la mención y el elogio.
Un abrazo enorme
Matías Bauso

Gerardo (Gervasium) dijo...

Estoy de acuerdo: se disfruta mejor este tipo de libro por lecturas módicas. El tema de la muerte puede deprimir al lector, pero si uno lo toma con alguna distancia, el resto es muy divertido. Y, sí, Borges y Bioy pioneros en todo o casi todo... Casualmente, veo que posteaste algo de "Borges" de Bioy, esa obra maestra, que siempre tengo a mano.

RosendoJosé dijo...

Eduardo: agradecido por la referencia que haces sobre la madre, la muerte y el hijo, dado a que influye a escribirte, haciéndolo bajo una interpretación que tu no haces, que quién cuenta es el hijo (William) y por lo tanto nos hace suponer que él sí conocía las bondades de su padre, por que en otro caso no hubiese mandado a la madre a reunirse con su esposo en el cielo.Pachendorro@gmail