04 enero, 2011

Santa crueldad


Un santo vio acercarse a un hombre que cargaba a un niño.
"¿Qué debo hacer con este niño?", le preguntó el hombre, "es raquítico, nació prematuramente y ni siquiera tiene fuerzas para morir".
"Mátalo", exclamó el santo con voz terrible, "mátalo y llévalo tres días y tres noches en tus brazos para recordarlo siempre, para que nunca más engendres un niño cuya hora no le haya llegado".
Habiendo entendido estas palabras el hombre se marchó.
Muchos censuraron al santo porque había aconsejado algo cruel, porque había aconsejado matar al niño.
"¿Pero no hubiese sido más cruel dejarlo vivir?", respondió el santo.

Friedrich Nietzsche, "La gaya ciencia"