10 marzo, 2008

Montaigne

Algunas muestras de la admirable vigencia del pensamiento de Montaigne (1533-1592): extractos de sus “Ensayos”, publicados por Tusquets con prólogo de André Gide.

El emborronamiento de hojas parece ser algún síntoma de un siglo desbordado: ¿cuándo escribimos tanto, sino desde qu estamos en disturbios?. ¿cuándo los romanos tanto, sino cuando su ruina?


No veo otros matrimonios que fallen y se perturben más rápido que los basados en la belleza y los deseos amorosos. Hacen falta fundamentos más sólidos y más constantes, es necesario proceder con precaución; esa burbujeante alegría no sirve de nada.


Me avergonzaría y odiaría que la miseria y el infortunio de la vejez se prefiriera a mis buenos años sanos, despiertos, vigorosos; y que se me tuviera que estimar no por aquello que fui, sino por aquello que dejé de ser.~

1 comentario:

humanoide dijo...

Los ensayos de Montaigne los tengo, pero me mató lo del prólogo de gide...

En fin... es la primera vez que visito tu blog. Me temo que vayamos a hacernos buenos amigos...

Un saludo.