22 febrero, 2008

El orden de los factores

Cierto día, Bashô y Kikaku iban paseando por el campo y se quedaron mirando las libélulas que revoloteaban por el aire. En ese momento, el discípulo compuso este haiku:

¡Libélulas rojas!
Quítales las alas
y serán vainas de pimienta

El maestro respondió: No. De este modo has matado a las libélulas. Di más bien:

¡Vainas de pimienta!
Añádeles alas
y serán libélulas


Fernando Rodríguez-Izquierdo, “El haiku japonés”.
Matsuo Bashô (1644-1694) es el mayor poeta haiku de la historia. En cuanto a Kikaku, fue uno de sus primeros discípulos.~

2 comentarios:

Matute dijo...

Y nadie mejor que Bashô para definir la esencia del jaiku: "Jaiku es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento"

En ruiseñor
sueña que se convierte
el grácil sauce
Bashô

Hermoso post. Un saludo

Lucía Bubok dijo...

Lo bonito de la vida es su lado positivo. Siempre hay que buscar la mejor manera de decir las cosas.
Me ha gustado la entrada, gracias.