01 febrero, 2008

Fantasmas de Japón

Las historias de fantasmas tienen una larga tradición en China y en Japón. Basta con remontarse a los antiguos cuentos de Gan Bao y de Pu Song Ling, o (más cerca en el tiempo) a los “kwaidan” de Lafcadio Hearn (1850-1904), escritor occidental que se afincó en Japón y adoptó el nombre de Koizumi Yakumo, a la película "El más allá" (Masaki Kobayashi) inspirada a su vez en cuentos de Hearn, o a muchos grandes escritores del Japón, como Asaji Roy, que escribieron historias de fantasmas muy famosas dentro de su tradición, entre ellas “Botan Dorou” (La linterna).

Lafcadio Hearn


He leído que los japoneses emplean los términos "obake", "obakemono" o "bakemono" para referirse a fenómenos próximos a nuestra noción de “fantasma”. La palabra obake alude, en principio, a una cosa que cambia o a un estado de transformación.

Dentro de los obake podemos diferenciar a los “oni” (ogros o demonios), de los “henge” (animales que se transforman en humanos y detentan poderes extraordinario) y, sobre todo, de los “yokai” (seres de apariencia monstruosa y con cierto poder especial), que a la vez se subdividen en múltiples especies: desde monstruos femeninos (rokurokubi) hasta criaturas mitad pájaro y mitad hombre (tengu).

Sin embargo, la palabra más exacta para designar a un fantasma parece ser “yuurei” (algo así como “alma en pena”). Al igual que sus congéneres occidentales, los yuurei son casi siempre espíritus a los que, a grandes rasgos, les ocurrió en vida algo violento : un asesinato, un suicidio, una ceremonia fúnebre incorrecta, etc.

En un sitio que recomiendo vivamente a todos los interesados por las culturas de China, Japón o Corea ( http://www.sugoi.com.ar ), he podido leer lo siguiente:

«Según la creencia shintoista, toda la gente tiene un alma llamada “reikon“. Cuando una persona muere, el reikon sale del cuerpo y se une a las almas de sus antepasados. Sin embargo, cuando una persona muere repentinamente por asesinato, muere en batalla, comete suicidio, o cuando no recibió un entierro apropiado, el reikon puede convertirse en un yuurei para buscar venganza.»



Ahora bien, lo más llamativo del caso es que la cultura japonesa le ha adjudicado un nombre en particular a muchas clases específicas de yuurei. Algunos ejemplos que he podido recoger:

Onryō es el fantasma de un hombre al que le hicieron algo dañino en vida y que ahora reaparece con ánimo de venganza

Hyōirei es un fantasma que toma posesión del cuerpo de un hombre vivo.

Gaki es el fantasma de una persona muy viciosa que murió, justamente, a causa de su mayor vicio.

Ubume es el fantasma de una madre que murió durante el parto o poco después, dejando niños pequeños.

Zashiki-warashi es el fantasma de un niño

Funayuurei es el fantasma de un hombre (casi siempre un marinero) que ha muerto ahogado, en alta mar.~