12 febrero, 2008

Robida o el futuro


Arriba: La policía aérea.
Abajo: El "aerobus" de Robida



Por Eduardo Berti

Si H. G. Wells es considerado el padre de la ciencia ficción y la literatura de anticipación, el escritor y dibujante francés Albert Robida (1848-1926) es quien verdaderamente merecería el título de "abuelo" del género, tanto o más que Julio Verne, a quien biógrafos o especialistas como Daniel Compère prefieren ver no en el campo de la ciencia ficción, sino como "un hijo de Cyrano de Bergerac y E. A. Poe".

Los dibujos de Robida aparecieron, al principio, en diversas ediciones de las obras de Rabelais, Shakespeare, Balzac o François Villon, así como en diversos libros para la juventud, entre ellos “La Tour Enchantée” (La torre encantada), primera obra de Robida, publicada en 1880.

En simultáneo, como historiador y autor de los textos, Robida dio a conocer numerosos trabajos cuyo tema central era la historia de la ciudad de París: "Paris de siècle en siècle" (1895), "Le Cœur de Paris" (1896) o su reconstrucción de la ciudad y sus barrios en la Edad Media, realizada en ocasión de la Exposición Universal de 1900.

De sus múltiples facetas, sin embargo, ninguna trascendió tanto como la de “visionario del futuro”. Entre 1869 y 1925, Robida escribió y ilustró quince obras de literatura de anticipación, entre ellas Le Vingtième Siècle (El siglo XX, 1883), La guerre au vingtième Siècle (La guerra en el siglo XX, 1887) et La Vie électrique (La vida eléctrica, 1892).


¿Julio Verne se inspiró directamente en los libros de Robida y otros autores de la época como André Laurie o Louis Bousenard? Un relato de Verne, La journée d'un écrivain américain en 2889, presenta enormes semejanzas con “El siglo veinte” y La guerra en el siglo veinte (1887). Los libros de Robida desbordan de humor e imaginación. En "El siglo veinte", la gente viaja en areronaves-ómnibus que vuelan "a la altura reglamentaria de 25O metros". Hay casas de doce pisos al borde del Sena. El antiguo bosque de Boulogne se ha cubierto de fábricas y ciudades obreras. La última locomotora dejó de funcionar en 1915 y está expuesta en el Museo de Cluny "con todas las reliquias de la Edad Media". Los viejos clásicos de la literatura se leen abreviados en las escuelas ("literatura concentrada", escribe Robida) y los resumenes dicen: "HOMERO, autor griego. GENERO: prosa épica. SEÑALES PARTICULARES: ciego". Las mujeres se vuelcan a la política y al periodismo; hasta se ven duelos de espada femeninos. Los Estados Unidos envían "legiones de predicatores" con el fin de "catequizar Inglaterra y convertirla al mormonismo". Como Italia ha sido vendida para hacer allí un enorme Parque Europeo, en Uruguay se funda la República Italiana de la Nueva Roma que muy pronto entra en guerra con el Imperio Argentino y "necesita dinero para continuar con el sitio de Buenos-Ayres (sic)... qué caros son los sitios". Más sombrío, "La guerra en el siglo veinte" anticipa aspectos de la Primera Guerra Mundial: no sólo los escuadrones aéreos, sino las armas químicas ya que los militares operan codo a codo con "ingenieros químicos" y lanzan "bombas asfixiantes" y "bombas con microbios".


Casi todo lo que uno quisiera saber sobre Robida se encuentra en:

http://www.robida.info/