19 enero, 2008

Cofre del tesoro

En la revista argentina « Noticias » aparece el siguiente comentario del escritor Elvio Gandolfo sobre los « Cuadernos norteamericanos » de Nathaniel Hawthorne (selección, traducción y prólogo de Eduardo Berti), publicados por editorial Norma.~



Cofre del tesoro
“Cuadernos norteamericanos”, de Nathaniel Hawthorne. Norma, 150 págs. (Puntuación : 5 estrellas sobre 5)


La complejidad laberíntica, la potencia expresiva y su lisa y llana originalidad hacen de este libro uno de los más sorprendentes de la literatura. Tal vez sólo haya otro que pueda ponerse a la misma altura: los “Aforismos”, de Georg Christophe Lichtenberg. El tono es lo que los diferencia: la capacidad de síntesis del alemán, fundador pionero del surrealismo, anticipador de la rareza lógica de Lewis Carroll, se acercaba a una mezcla de filósofo y científico. En cambio, el torturado Hawthorne prefiere la observación minuciosa de la rareza ética o monstruosa dentro de lo humano con mucho de moralista. Lo que deja atónito en estas páginas es su capacidad para pronosticar el tono de gran parte de la literatura “moderna” del siglo XX.

Estos cuentos breves o brevísimos, estas frases que desacomodan toda seguridad, ya eran atesorados por quienes habían leído selecciones mucho más breves. Ahora se ponen, al fin, al alcance en una condición ideal: bien traducidos y elegidos a partir de una suma de quinientas páginas de diarios por Eduardo Berti, que además los inicia con un prólogo extenso y ejemplar. Allí pone a Hawthorne en el contexto de la literatura de su época, entrega los datos biográficos esenciales del gran autor de “La letra escarlata”, y cita a influidos directos, o anotaciones semejantes de Albert Camus y Scott Fitzgerald.

Lo curioso es que muchos de estos textos se sostienen solos, sin necesidad de desarrollo. Un excelente “larguero”, como Stephen King (que rindió un gran homenaje a Hawthorne en su cuento “El hombre del traje negro”), es posible que arruinara, en caso de alargarlas, la sugestión potente de una microhistoria de terror como ésta:“La transformación de una alegre muchacha en anciana: los tristes hechos a su alrededor que, poco a poco, influyen en su carácter. Ella termina enamorada de los cuartos de enfermos; le gusta acoger últimos suspiros y amortajar a los muertos; su mente está repleta de recuerdos fúnebres y conoce a más personas bajo tierra que sobre ella”. Advertencia necesaria: no son los textos excepcionales, sino apenas algunos de los buenos en este delgado libro generador, inquietante, extraordinario. Su concentración y calidad invita a la lectura salteada en el tiempo. Su ritmo es el exacto opuesto de los grandes volúmenes de éxito.~

Elvio E. Gandolfo

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Hay alguna diferencia entre la edición de Norma y la de Belacqva?
Felicitaciones por la publicación. Es un verdadero placer.

A. Ch.

Eduardo Berti dijo...

No, no hay ninguna diferencia de contenido. Simplemente ocurre que Belacqva es algo así como la filial española de Norma y publicó el mismo libro bajo su sello.
Me alegra mucho que te haya gustado el libro.
Un saludo,
E.

Francisco Javier Irazoki dijo...

En su colección de aforismos, Georg Christoph Lichtenberg menciona una frase de Kant: «La razón es más polémica que dogmática».