08 enero, 2008

Más viager


Por Eduardo Berti


Hace un par de días publiqué en este mismo blog una entrada acerca de la venta de propiedades inmobiliarias en Francia y, en especial, acerca de una modalidad llamada “viager”.

Un amigo me escribió para añadir algunos datos jugosos al respecto. Entre las cosas que me ha contado, la historia más interesante es sin dudas la de una cierta señora Calment.

Allá por 1965, un notario apellidado Raffray compró en “viager” el departamento de esta mujer, Jeanne Calment, que por entonces tenía 90 años de edad. El departamento quedaba en la ciudad de Arles. El notario calculó que la anciana viviría unos 10 años más y que, al cabo de su muerte, él sería dueño del lugar tras haber desembolsado apenas unos 45 mil euros. Pero el pobre comprador pagó y pagó durante años a cambio de nada, ya que Madame Calment murió en 1997 a los 122 años, 5 meses y 14 días, lo que significa el record mundial de longevidad humana probada mediante documentos fehacientes. El comprador murió dos años antes que Madame Calment, quien siguió entonces cobrando los pagos mensuales que se vio obligados a hacer la viuda del notario Raffray.

Más vieja que la Torre Eiffel, la señora Calment contaba que había bailado en su juventud con el famoso pintor Vicent Van Gogh. Muchos años después, a poco de cumplir 114 años, actuó en una película titulada “Vincent et moi”, lo que la convirtió en la actriz más vieja de la historia del cine. Siete años más tarde, a la edad de 121, Madame Calment grabó un disco llamado “Maîtresse du temps”: el dinero recaudado por la venta de los ejemplares permitió comprar un nuevo ómnibus para el hogar geriátrico donde vivía. Es que la señora Calment pasó sus últimos 20 años en un geriátrico, mientras que el departamento (por el que recibió, finalmente, unos 100 mil euros) estaba vacío.

Para escribir el guión de la película Duplex, dirigida por Danny de Vito y protagonizada por Ben Stiller y Drew Barrymore, el escritor Larry Doyle (autor y productor de The Simpsons) se inspiró en el caso Calment.

Cuenta la leyenda que un periodista le preguntó a Madame Calment, un año antes de que ella muriese, si tenía ganas de seguir viviendo. “Un poquito más, todavía”, respondió la muy longeva.~