El ladrón se retiró entre gritos de disgusto. El letrado fue deprisa en busca de la única moneda que tenía y persiguió con ella al ladrón, hasta atraparlo.
-¡Señor! –le dijo, casi sin aliento-. Disculpe que no haya podido acogerlo como usted se lo merece. Por favor, acepte esta humilde moneda. Y, se lo ruego, sea piadoso cuando hable con otros acerca de mí.

El autor de esta especie de fábula es el chino Xu Zichang, que vivió en tiempos de la dinastía Ming y escribió un libro de textos breves y humorísticos comparable a las colecciones de chistes compiladas por Liu Yuanqing, Fan Zhengmin, Feng Menglong o Shi Chengjin, entre otros.
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