04 mayo, 2009

La palabra precisa


Existe una antigua leyenda que cuenta la historia de un hombre que al ser el primero en logar una hazaña de enorme importancia sintió la necesidad de contárselo a la tribu. Tan pronto como empezó a hablar, sin embargo, empezó a enmudecer y, faltándole las palabras, se sentó. Entonces –según cuenta la leyenda- se levantó un hombnre que no había tenido maestro alguno, que no había tomado parte en la acción heroica de su compañerto y que no tenía virtud alguna salvo la de estar tocado –esa es la expresión- por la magia de la palabra precisa. El vio, él narró y describió los méritos de aquella hazaña de tal manera que, nos asegura la leyenda, las palabras “cobraron vida y empezaron a caminar por el interior de los corazones de quienes escuchaban”. Desde ese momento, al comprobar la tribu que las palabras estaban vivas de verdad y temiendo que el hombre de las palabras pufiera crear con ellas historias falsas que contara a los hijos de la tribu, lo prendieron y lo mataron. Pero más tarde descubrieron que la magia estaba en las palabras, no en el hombre.


Rudyard Kipling, “Literatura”

(Incluido en “Writings of writing” y citado por Harold Bloom en “Cuentos y cuentistas/ El canon del cuento”)


4 comentarios:

Avilio's Island dijo...

Hola Eduardo,

Gracias por este post (y por los anteriores también). Me ha hecho recordar esta leyenda el "cuento sin moraleja", de Cortázar. La aseveración de que la magia está en las palabras, no en el hombre, parece suscribirla Cortázar, tangencialmente. Sin embargo, son los mandamases del cuento sin moraleja los que aniquilan a quien las dice y vivifica, no la tribu entera, que las preserva.

"Y se fueron pudriendo todos, el tiranuelo, el hombre y los generales y secretarios, pero los gritos resonaban de cuando en cuando en las esquinas".

Saludos,

Avilio

Eduardo Berti dijo...

Gracias por tu comentario, Avilio!
Un abrazo.

Tomás D. Rubio dijo...

Eduardo, ¿es Writings of writing, o, Writings on writings? Me queda la duda, creo que es la segunda.
Saludos.

Eduardo Berti dijo...

Me sembraste la duda. Pero fui a revisar y es "Writings on Writing", al menos en la edición que encontré.
Un saludo.