-¿Qué podemos aprender de un tren?- preguntó dubitativamente un jasid.
-Que a causa de un segundo podemos perderlo todo.
-¿Y del telégrafo?
-Que cada palabra se cuenta y se cobra.
-¿Y del teléfono?
-Que lo que decimos aquí se oye allá.

Martin Buber:
Cuentos jasídicos: los maestros continuadores.
1 comentario:
La sabia sencillez de lo cotidiano. Muy bueno.
Un gusto recorrer la reinvención de tu espacio.
Saludos...
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