Un criador de mastines intentó, en China,
mejorar el aspecto de su perro a fin de poder utilizarlo para el
apareamiento con y lo sometió a una operación de
cirugía plástica. El perro murió en la mesa de operaciones y, ahora, el
dueño ha denunciado a la clínica. China es uno de los mercados más
rentables para criar mastines tibetanos, puesto que estos animales,
extremadamente inteligentes y feroces son considerados el nuevo símbolo
de poder y riqueza.

Según los documentos de una demanda presentada
ante un juez local, el señor Yu criaba mastines y luego los vendía a
cambio de enormes beneficios. Pensó que un perro en particular podía
“mejorar” estéticamente, por lo que decidió someterlo a una cirugía
plástica, según The Telegraph.
Lamentablemente, el perro falleció sobre la mesa de operaciones, por lo
que ahora su criador pide una indemnización de unos 880.000 yuanes
(unos 105.600 euros aproximadamente) al médico y la clínica que aceptó
operar al perro, aunque la operación sólo costaba 1 400 yuanes (unos 162
euros). El dueño reclama el dinero que ha dejado de ganar por la muerte del perro.
“Pensé que si mi
perro tendría mejor aspecto, los dueños de hembras mastines pagarían un
precio más alto para aparearlas con mi perro”, explicó Yu en los
documentos de la corte.
1 comentario:
La Realidad superando a la ficción.
Saludos
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