14 marzo, 2013

El otro Papa argentino



 "Muere en Roma el Papa. El colegio cardenalicio, dividido profundamente entre conservadores y progresistas, no se pone de acuerdo a la hora de elegir al nuevo Pontífice. Finalmente, coinciden en votar una candidatura de compromiso en la persona de monseñor Mendoza, primado de la Iglesia argentina.

La elección papal impacta brutalmente en el ánimo del cardenal Mendoza ya que tenía decidido abandonar su condición eclesiástica al finalizar el cónclave. Una determinación motivada por una grave crisis de fe, agudizada al haberse enamorado de una galerista de arte italiana. El purpurado argentino ve la mano de Dios en la decisión de los cardenales y acepta el Papado adoptando el nombre de Adriano VII.

Durante la misa inaugural de su Pontificado, pronuncia una homilía que supone una refundación del catolicismo. En ella expresa su decisión de democratizar la Iglesia, vender sus riquezas para erradicar el hambre del mundo, despenalizar los anticonceptivos, aceptar el divorcio católico y el matrimonio homosexual, así como abolir el celibato obligatorio de los sacerdotes. Y en un discurso posterior, se alinea abiertamente con Estados Unidos en contra del fundamentalismo islámico y del radicalismo marxista del eje bolivariano, los cuales amenazan a la civilización occidental ante la pasividad de las democracias europeas.

Las decisiones morales y políticas de Adriano VII generan un auténtico terremoto, no sólo en la Iglesia, sino también en el terreno de la política internacional. Su firmeza le crea numerosos enemigos e, irremediablemente, surgen varias conspiraciones para matarlo. Planes de asesinato que intentarán abortar el escritor español Dan Foster, monseñor Palmer, ex-agente de la CIA, y Claudia Patricia Montini, la mujer que está enamorada del Papa"

Resumen argumental de la novela La púrpura negra, del español Luis Murillo, publicada originalmente en 2008. ¿La habrá leído Bergoglio?

Más información:

http://www.luis-murillo.com/
http://literaturascomlibros.es/2012/05/23/la-purpura-negra./

2 comentarios:

Carlos de la Parra dijo...

¿Se lo creen todo en realidad todos los creyentes, o su membresía a un culto existe por conveniencias y ser políticamente correcto?
De cierta forma parecen creer más en el culto que en los principios del Dios que representa.
Que habilidad para manipular a las masas y a la vez producir dinero.

Eduardo Berti dijo...


Me preguntaba algo parecido, Carlos, mientras seguía la "transmisión" previa al anuncio oficial del nuevo Papa.