30 octubre, 2011

El terror de los críticos


Los críticos académicos vivimos en un permanente estado de terror, temiendo el día en que algún funcionario menor de una oficina estatal, repasando perezosamente un documento, se tropiece con la embarazosa evidencia de que en realidad se nos paga para leer poemas y novelas. Esto resultaría tan escandaloso como recibir un salario por tomar sol o por tener relaciones sexuales.

Pero no se trata de que se nos pague sólo por leer libros. Lo inaudito es que se nos paga por leer libros sobre personas que nunca han existido o sobre hechos que nunca han tenido lugar. En la vida común, a hablar de gente imaginaria como si fuera gente común se le denomina psicosis; en las universidades, se le llama crítica literaria.

Cómo leer un poema, Terry Eagleton (Akal ediciones)

2 comentarios:

Alexis dijo...

Un buen crítico: con sentido del humor, lo cual es mucho en uno de su raza.

Eduardo Berti dijo...

Gran crítico, sí, y con un notable y muy bienvenido sentido del humor.