01 noviembre, 2011

Grimaldi


Conforme la obra avanzaba, las bromas y los trucos de Grimaldi se volvían más irresistibles y, tras las risas y los aplausos finales, que sacudieron el teatro, el sordomudo buscó a uno de sus vecinos de asiento y proclamó:
–¡Vaya, qué tipo más gracioso!
–¿Cómo? –dijo el otro, azorado–. ¿Puedes hablar, Jack?
–¿Hablar? ¡Claro que sí! Y también soy capaz de oír.


Memorias de Joseph Grimaldi
, de Charles Dickens (traducción y prefacio de Eduardo Berti), editorial Páginas de Espuma, Madrid.

Una obra desconocida y sorprendente de Dickens, inédita hasta ahora en español.