09 octubre, 2011

Decálogo del escritor de minicuentos


Por José de la Colina
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1. Escribir o leer cuentos largos acorta la vida.
2. Escribir o leer cuentos cortos no alarga la vida, pero la enriquece.
3. En la naturaleza del cuento corto está el ser caprichoso, imprevisible e impuntual. No le gusta ser citado, previsto, preparado. El cuento corto simplemente sucede.
4. Que no te digan que el cuento corto no es profundo. Replícales con este, cortísimo y de quién sabe quién, que trata de toda la condición humana: “Nació, vivió, murió.”
5. No creas que suprimiéndole palabras a un cuento largo obtendrás un cuento corto. El cuento corto suele nacer ya con su justo número de palabras.
6. Un cuento, si corto, dos veces buen cuento.
7. Más vale cuento corto volando por los aires que novela larga arrastrándose por tierra.
8. El que a cuento corto mata… quizá de novela larga muera.
9. Un cuento de cincuenta páginas es un cuento corto si está narrado con la máxima velocidad. (Pero debes saber que es dificilísimo, prácticamente imposible, lograr esa velocidad en cincuenta páginas.)
10. Dios, si existiera, sería un cuento corto… aunque eterno.

Río Mixcoac, 12 de junio de 2004.

Tomado del blog de Gabriel Bevilacqua:
http://elefantefunambulista.blogspot.com/2011/07/decalogo-del-escritor-de-minicuentos.html


3 comentarios:

Esteban Dublín dijo...

Maravilloso.

Gerardo dijo...

Y qué tal son los cuentos breves de nuestro amigo?

Eduardo Berti dijo...

He leído algunos, Gerardo. Y lo que leí me gustaron. Sobre todo el que se llama, creo, "La culta dama":

Le pregunté a la culta dama si conocía el cuento de Augusto Monterroso titulado "El dinosaurio".

-Ah, es una delicia -me respondió- ya estoy leyéndolo.