13 octubre, 2011

Los amigos


–No sé por qué me quieren tanto los amigos... –se preguntaba presuntuosamente el viejo–. Miren que los he usado, manoseado, para decir la verdad.

Tenía los ojos tristes, pero la boca sonreía. Clavaba un codo en la mesa y se atusaba el bigote.

–Será... –continuó diciendo mientras encendía un cigarrilo–, ¡será por tantos asados que hemos comido juntos!

Bebió, echó humo.

–¡Pero si la carne la ponen ellos! ¡Y el pan! ¡Y el vino!

Miró hacia afiera, tosió con vergüenza y terminó descubriendo:

–Será, tal vez, porque les presto mi cuchillo.

"Los amigos", en Cuentos completos, de Enrique Wernicke (ediciones Colihue).