03 abril, 2011

Tres tiros


Lo que más se parece a las fases monótonas del amor son las repeticiones infatigables o sublimes de los cuartetos de Beethoven.

El peligro saca a la luz lo peor del alma humana, pero también lo mejor. Como en el alma humana generalmente hay más malo que bueno, la atmósfera de la guerra es, a fin de cuentas, la más asquerosa que existe.

El que pretende recordar palabra por palabra una conversación siempre me pareció un mentiroso o un mitómano. A mí nunca me quedan sino briznas, un texto lleno de agujeros, como un documento comido por los gusanos. Mis propias palabras, incluso en el instante en que las pronuncio, no las oigo. En cuanto a las de mi interlocutor, se me escapan y sólo recuerdo el movimiento de una boca al alcance de mis labios. Todo lo demás no es sino reconstitución arbitraria y falseada, y esto vale igualmente para las demás palabras que trato de recordar aquí.

Marguerite Yourcenar, "El tiro de gracia" (Le Coup de Grâce)

1 comentario:

Anónimo dijo...

No sé por qué me ha recordado al estilo de Javier Marías.