07 abril, 2011

Este Perec

Georges PEREC


Por Pablo Moiño Sánchez

«Je cherche en même temps l’éternel et l’éphémère». Con esta cita se abre el último capítulo de La Vie mode d’emploi. Una cita tomada de otra novela perequiana: Les Revenentes, monovocalismo en e de 172 páginas —con ciertas licencias: el grupo qu- se simplifica a q (qe, qelqe); se toleran las relativamente raras apariciones de la y (New Jersey, yes); ciertas distorsiones que aprovechan la fonética del inglés (éveedement) se van admitiendo progresivamente— y cara o cruz de La Disparition, esa novela de más de 300 donde no aparece ni una sola vez la letra e. Una cita que el traductor de la versión española, La vida instrucciones de uso, convierte en «Busco a un tiempo lo eterno y lo efímero», solución completamente literal y sin embargo (o por eso mismo) alejadísima del texto de Perec, al que tal vez podríamos acercarnos un poco más con el apresurado endecasílabo «Pretenderé ser breve, ser perenne» u otra opción similar, acaso con la socorrida fórmula haber de más infinitivo en primera persona.

¿Es traducible Les Revenentes? ¿Existe algo que lo sea (o que no lo sea)? ¿Verter este Perec es excederse? Para empezar, conviene tener en cuenta que desde hace casi quince años hay una versión en lengua inglesa, realizada por el también oulipiano Ian Monk: The Exeter Text: Jewels, secrets, sex (en Three by Perec, London: The Harvill Press, 1996). Y que ahí se acaba todo; antes y después de Monk, eso sí, escritores y estudiosos de la obra de Perec han aprovechado lo espectacular del artificio monovocálico para ensayar trabajos o al menos títulos eruditos y laudatorios. Los dos más conocidos salen de las tripas del Oulipo: el primero es el palíndromo monovocálico de Luc Étienne «Ce repère, Perec», del que ya hablé aquí una vez; el segundo es un largo artículo en e firmado por Jacques Jouet en 1990, ampliado después en dos ocasiones, y se llama «Les sept règles de Perec».

Pero hay otros. De Bernard Magné, el mayor especialista en la obra de Perec, es el trabajo con título monovocálico y licencioso «Les Revenentes: de l’effervescence entre lengge et texte» (en Perecollages 1981-1988). Precisamente Magné recibió en 2005 un homenaje de sus colegas titulado De Perec, etc., derechef. Textes, lettres, règles & sens; allí el prólogo de Eric Beaumatin se llama «Trente-sept espèces de révérentes exégèses déféremment présentées ensemble en règlement de dette expresse ès étrennes de réserve, per B. M.». Etcétera.

Bajo el título «Perec es excelente», el escritor Eduardo Berti incluye en su blog, el 24 de agosto de 2007, la traducción de los primeros párrafos de Les Revenentes, licencias incluidas. Me consta que Berti no ha continuado traduciendo esta novela, «inédita en castellano por razones bastante comprensibles», como dice allí, y tampoco sé de nadie que se haya atrevido todavía a emprender la gesta.

Pero la cuestión es: si La Disparition y Les Revenentes —dos novelas que no tienen una sola palabra en común— están tan indisolublemente ligadas, si una comple(men)ta a la otra, si está claro (y está claro) que son el haz y el envés de la misma hoja, entonces, ¿en qué medida afecta a una eventual traducción de la segunda el hecho de que la primera haya sido volcada al español sin la letra a? Es decir: si Les Revenentes se tradujera con la e, como parece que debería hacerse, ¿no chirriaría algo en el conjunto? ¿Perec, primero autor de un lipograma en a y después de un monovocalismo en e? ¿Por qué?

La pregunta es si debe importarle eso al hipotético (y tal vez nonato) traductor hispano de Les Revenentes; y si, llegados a tal punto, le afectará tanto como para ensayar el monovocalismo en a, o bien mantener la e y luego lanzarse a por una nueva traducción de La Disparition, esta vez sin la segunda de nuestras vocales…

Este artículo fue originalmente publicado por Pablo Moiño Sánchez, el pasado miércoles 6 de abril, en "El Trujamán", la revista diario de traducción del Centro Virtual Cervantes.

(Agradezco a Pablo y al CVC el permiso para reproducir este texto y la mención que hacen a mi blog)

Enlace original:
http://cvc.cervantes.es/trujaman/anteriores/abril_11/06042011.htm

2 comentarios:

MGM dijo...

También está el caso de Las vocales malditas, del escritor mexicano Oscar de la Borbolla, una muestra puede leerse acá: http://pagesperso-orange.fr/mexiqueculture/nouvelles6-o.htm.

Saludos desde Honduras,

Mario Gallardo

Eduardo Berti dijo...

Muchas gracias, Mario. No lo conocía.