18 abril, 2011

Lo inolvidable en "El Mundo"

Ernesto Calabuig reseña Lo inolvidable en El Cultural de El Mundo, España:



Lo inolvidable es el último trabajo de Eduardo Berti (Buenos Aires, 1964), narrador que lleva una impecable e hiperactiva trayectoria como autor de relato, novelista, antólogo y traductor. Que de una colección de relato de once piezas, pueda decirse que al menos 5 ó 6 brillan a gran altura y las restantes mantienen un nivel interesante y digno, habla ya del valor de un libro en el que Berti da sobradas muestras de una escritura limpia, elegante, que sabe mostrar ahorrándonos moralinas y sermones. Quizá los seis relatos más poderosos sean: “El inicio”, “La carta vendida”, “La mentira o la verdad”, “Retrospectiva de Bernabé Lofeudo”, “Volver” y el breve “Fantasmas”. En el primero de ellos acompañamos a un padre y a un hijo de camino a su primer día de clases (“sus pasos son tan iguales que uno parece el reflejo joven del otro”) sin sospechar que la estampa cotidiana, naif, nos reserva al final un hermoso giro inesperado.

De ahí pasaremos a la ruda convivencia de dos hombres aislados durante meses en una cantera (“Nadie les había explicado con qué fin juntaban las piedras”) y a su locura creciente en torno a una carta codiciada. Misterio que, al desvelarse, explota ante el lector con la medida potencia de los relatos con pegada. A veces la inverosimilitud se estira tanto como en la amnesia musical de “Formas de olvido”, la culta dentadura parlante de “Lo inolvidable” o los mendigos mutantes de “Salvar a la Gioconda”, pero siguen siendo historias fecundas y de buena atmósfera. El enigma de un collar falso en “La mentira o la verdad” deviene metáfora del juego en que consisten las ficciones. Una mención especial habría que hacer a “Retrospectiva de Bernabé Lofeudo”, donde, al hilo de las cintas de este director argentino de cine mudo de los años 20, experto en el “melodrama erótico”, se va desgranando la relación que el cineasta mantuvo con su actriz favorita y, de paso, con la culpa y las aristas de la moral de su tiempo. “Volver” es, finalmente, otro relato destacado, con ese viaje en avión de regreso al país natal. Las dificultades del retorno del protagonista hacen recordar ese otro fantasmal “regreso” de A. Manguel. Aquí Berti apuesta por el rápido flash de una novela contenida, sin desplegar. Hay intensidad en ese personaje enfermo en un baño de aeropuerto, “una rodilla en tierra como si le rezase a medias a ese país reencontrado”.


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2 comentarios:

Ernesto Calabuig dijo...

Pues, ya veo que citas con cariño mi reseña en tu blog. Y la verdad es que fue un placer leerte, disfrutar de tus relatos y poder escribir unas líneas intentando reflejar y comentar tu mundo. Un saludo, esperando ir descubriendo tus nuevas narraciones. Ernesto.

Eduardo Berti dijo...

La cito placer. Y es mi modo de agradecerte la lectura que has hecho de mi libro, donde se nota tu dedicación y tu cariño. Un saludo muy cordial!

Eduardo