12 abril, 2011

Los gatos de Sternberg



Breve fragmento de la película Je t'aime, je t'aime, de Alain Resnais (1968) con guión de Jacques Sternberg.

El diálogo se parece claramente a uno de los textos incluidos en Cuentos glaciales:

En el comienzo, Dios creó al gato a su imagen y semejanza. Y, desde luego, pensó que eso estaba bien. Porque, de hecho, estaba bien. Salvo que el gato era holgazán y no deseaba hacer nada. Entonces, más adelante, después de algunos milenios, Dios creó al hombre. Únicamente con el objeto de servir al gato, de darle al gato un esclavo para siempre. Al gato, Dios le había dado la indolencia y la lucidez; al hombre, le dio la neurosis, la habilidad manual y el amor por el trabajo. El hombre se dedicó de lleno a eso. Durante siglos construyó toda una civilización basada en la inventiva, la producción y el consumo intenso. Una civilización que, en suma, escondía un único propósito secreto: darle al gato cobijo y bienestar.

Es decir que el hombre inventó millones de objetos inútiles, y por lo general absurdos, sólo para producir los contados objetos indispensables para la comodidad del gato: el radiador, el almohadón, el tazón para la leche, el tacho con aserrín, el tapiz, la alfombra, la cesta para dormir y puede que incluso la radio, porque a los gatos les gusta mucho la música.

Sin embargo, los hombres ignoran esto. Porque lo desean así. Porque creen ser los bendecidos, los privilegiados. Tan perfectas son las cosas en el mundo de los gatos.

4 comentarios:

simpática y puntual dijo...

este comentario ya lo hice en otro post, pero estoy contenta de haber descubierto a jacques sternberg, creo que fue por una nota que salió en página/12 no me acuerdo de quién, si fresán, forn o...
saludos

Lucio dijo...

Qué buena adaptación del cuento de Sternberg.

MsK Marketing y Comunicación dijo...

muy bueno!!

Gaby Larralde dijo...

Genial!