27 abril, 2009

Más Conan Doyle


Hablábamos ayer, en este mismo blog, del escritor Arthur Conan Doyle, de su pasión por lo esotérico y de su reputación de crédulo.

Es conveniente añadir que entre 1917 y 1921 el mismo Conan Doyle se vio envuelto en un episodio que hoy se recuerda como el caso de las hadas de Cottingley.

Dos niñas, Elsie Wrigth de 16 años y Frances Griffiths de 10, conmovieron al mundo cuando mostraron varias fotografías que supuestamente les habían tomado a unas hadas.


Las fotos suscitaron un debate. La prensa inglesa no dejó pasar el tema y un especialista, un tal Geoffrey Crawley, por entonces director del “Journal of Photography”, hizo un análisis técnico por expreso pedido de la firma Kodak y dijo que las fotografías eran auténticas.

Maravillado, Conan Doyle realizó una investigación tendiente a demostrar la existencia de las hadas. La investigación dio origen a un libro publicado en 1922: The coming of the fairies (conocido en castellano como “El misterio de las hadas”).

Varias décadas más tarde, ya octogenaria, Elsie Wrigth confesó en una carta que las fotos eran falsas, un montaje hecho con recortes periodísticos. Lo ocurrido se había escapado de sus manos. No habían imaginado que los adultos les creerían de tal manera.

2 comentarios:

Henry Peace dijo...

Buena historia, los adultos se creen cualquier cosa. Voy a buscar el Misterio de las hadas.
Saludos.

Ulrich dijo...

Excelente entrada!