16 junio, 2008

Dos esposas



En los viejos tiempos, cuando a los hombres se les permitía tener muchas mujeres, hubo un individuo de mediana edad que tenía dos esposas: una de ellas era joven; la otra, una mujer vieja. Ambas lo amaban mucho y cada una deseaba que el hombre fuera como ella.

El cabello del hombre empezaba a encanecer y eso no le agradaba a la joven, porque lo hacía demasiado viejo para ella. Por eso, todas las noches lo peinaba y aprovechaba para arrancarle cada cabello blanco que encontraba.

Por su parte, la vieja veía con agrado cómo su marido iba encaneciendo, ya que no le gustaba que la tomasen como su madre. Por eso, todas las noches, con la excusa de arreglarle el pelo, le arrancaba cuanto cabello negro encontraba.

La consecuencia fue que en poco tiempo el hombre quedó con la cabeza totalmente calva.


“El hombre con dos esposas”, fábula adjudicada a Esopo.
(Traducido del inglés por Eduardo Berti)