09 junio, 2008

Piezas en fuga

Leyendo el siempre interesante blog de Ivan Thays (notasmoleskine.blogspot.com) me enteré de que se ha filmado y recién estrenado en Estados Unidos una película basada en la novela "Piezas en fuga" de Anne Michaels, publicada hacia una década por Alfaguara. Recuerdo haber leído con sumo interés esta novela, de la cual escribí entonces el siguiente comentario, publicado en el diario La Nación de Buenos Aires.



foto del film "Fugitive pieces"

Por Eduardo Berti

Es bastante conocida la afirmación de Adorno sobre el despropósito de escribir poesía después de Auschwitz y el exterminio nazi. Con el tiempo, los encargados de desmentir esta afirmación fueron los propios poetas, entre ellos Paul Celan. Los padres de Celan fueron deportados a un campo de concentración, él consiguió escapar y más tarde compuso su famosa Todesfugue , traducida como "Fuga de muerte" o "Fuga sobre la muerte", según el caso.


A su modo, Piezas en fuga , primera novela de la canadiense Anne Michaels, también le responde a Adorno. Como en el poema de Celan, la idea de "fuga" que aparece en el título de esta novela hace referencia no sólo a una estructura formal (la autora va sumando con maestría temas secundarios tan diversos como las primeras expediciones a la Antártida o las impensadas recetas culinarias en la Historia natural de Plinio), sino también, por supuesto, a las nociones de huida y de supervivencia. Dice un párrafo: "Me acordé de Houdini, asombrando al público cuando se metía en cajas y baúles y luego se escapaba, sin saber que pocos años después otros judíos se agazaparían en cubos de basura y cajas y armarios, para poder escaparse".


Corre 1942. Porque ha logrado esconderse en un agujero en la pared, tras el empapelado, un niño polaco salva su vida de los nazis. Los soldados asesinan a sus padres y secuestran a su hermana Bella. El niño, Jakob Beer, se refugia en un bosque, donde lo encuentra un geólogo griego llamado Athos Roussos, que lo lleva a su casa en la isla de Zakynthos. Al finalizar la guerra ambos se instalan en Toronto, Canadá. Allí Jakob trabaja como traductor y se convierte en poeta; pero, haga lo que haga ("intenté enterrar imágenes, cubrirlas con palabras griegas e inglesas"), lleva consigo la memoria de la barbarie.


En la segunda parte de la novela aparece otro narrador. Se llama Ben. Es un joven canadiense que admira la obra y la personalidad de Beer, y que es hijo de sobrevivientes de un campo nazi. Podría objetarse que la voz de Ben y la de Jakob son muy parecidas. Podría justificarse este parecido por la enorme idolatría que el joven siente por Beer, al punto de que acaba hurgando en sus papeles secretos, en busca de un diario: el diario que es la primera parte del libro.



Anne Michaels ha escrito una muy buena novela con una mirada de poeta, esto es sin "nombrar" los sentimientos, revelándolos en cambio. A pesar de que trata sobre el Holocausto, Piezas en fuga es de un lirismo infrecuente. No sólo el narrador, Beer, es un poeta de extrema sensibilidad; también Michaels antes de este libro había publicado dos colecciones de poesía. Más aún, su familia es de origen polaco, como su personaje, sólo que emigró a Canadá en los años 30, antes de la Segunda Guerra.


La inclusión de Grecia como tercer país (además de Polonia y Canadá) no parece nada casual. Zakynthos es una isla donde nacieron grandes poetas; Grecia es la cuna de la poesía y la cultura europeas. Si algo salva o por lo menos alivia a Jakob Beer es la poesía, la sabiduría y el amor. "Yo ya conocía el poder que tiene el lenguaje para destruir", dice el narrador. Con la poesía, en cambio, Beer descubre "el poder que tiene el lenguaje para restaurar".


Piezas en fuga despertó la admiración de John Berger, un novelista que a su vez Michaels admira. Peter Handke definió cierta vez a Berger como un escritor del "nosotros". En alguna página de esta conmovedora novela se lee: "Según la tradición hebrea, hay que referirse a los antepasados como «nosotros», no como «ellos». Esto alienta la identificación y la responsabilidad pero, sobre todo, provoca el colapso del tiempo".

1 comentario:

Increible, pero cierto dijo...

¿Te parece interesante alguien que copia y pega? vaya, ´cosas veredes, Sancho.