11 diciembre, 2007

Gide y el Nobel



Por Eduardo Berti

Se cuenta que André Gide, la misma noche de 1947 en que ganó el Premio Nobel, fue al cine a ver una película de Fernandel, suerte de Totó o Cantinflas francés. Hasta Cortázar ha recogido el dato en su relato "Los pasos en las huellas" (Octaedro), seguramente fascinado por cómo se tocan en un gesto por el estilo las llamadas "alta" y "baja" cultura.

No todas las biografías de Gide dan por cierto el episodio. Pierre Lepape y J.J. Thierry, por ejemplo, sólo dicen que el autor de Los monederos falsos declinó la invitación a Suecia por "genuinas" razones de salud. Jean Claude revela que por esa fecha Gide no estaba en París sino en Neuchâtel, en casa de Richard Heyd; y una carta de Gide, dirigida a Robert Levesque y fechada el mismo 13 de noviembre en que le asignaron el premio, proviene de Neuchâtel. Difícil que allí hubiera un cine cerca. Difícil que fuera al cine al final del día, dada su salud y más cuando en su diario íntimo la "Petite Dame" (Maria Van Rysselberghe) cuenta de alguien que habló esa misma noche con Gide por teléfono.

Los copiosos diarios del escritor no ayudan a aclarar el dilema. El único año sabático es precisamente 1947, y en todo el resto del diario Gide hace apenas tres menciones al Nobel. Lamenta que sus libros sigan siendo "inhallables" a pesar del premio. Le preocupa que se diga: "Gide se volvió distante". Y cuenta de un periodista que le preguntó si no se arrepentía de haber escrito tal o cual libro. "Le respondí que no sólo no desaprobaba ninguna de mis obras, sino que habría sin dudas rechazado el premio si hubiese hecho falta renegar de alguna".

Lepape entrega, sin embargo, la versión de un Gide mortificado por el premio. Cada galardón, cuenta, el prestigioso escritor no pensaba sino en Corydon, ese "libro fallido" que su remordimiento colocaba en un sitio privilegiado. "Era el libro en el que se había arriesgado con mayor imprudencia y coraje", cree Lepape. "A tal punto que, por una vez, le habían faltado la distancia y la ironía que hacen posible la obra de arte".~

4 comentarios:

Alejandro Vallarino dijo...

"la distancia y la ironía que hacen posible la obra de arte".
Goethe murió pensando que su mejor aporte a la posteridad era su "Teoría de los colores"
Einstein desperdició la mitad de su vida buscando una teoria unificadora del universo. Newton dedicó mucho esfuerzo al estudio de la biblia y la alquima.
Borges dice sobre los más famosos libros de Giovanni Papini:
"fueron escritos para ser obras maestras,género que requiere cierta inocencia de parte del autor"

Espero que el blog siga creciendo:
disfrute mucho de las entradas sobre Rumi,Butler, Monterroso.
Sobre Kafka y la fotografía: ¿se consiguen esos apuntos de Janouch?
Veo que sos un afilado lector de diarios de escritores: ¿Me podrás recomendar algunos?

Camilo Jiménez dijo...

Algunas perlitas sacadas del océano que son los Diarios de Gide:

- "La admiración no debe ser perezosa. Siempre es bueno tomar delante de alguien grande una actitud atenta y devota".

- "Me estoy convirtiendo en la cosa más fea que hay en el mundo: un hombre atareado".

- "No soy más que un chiquillo que se divierte y al que le acompaña un pastor protestante que le fastidia".

- "Levantar entre uno mismo y el mundo una barrera de sencillez".

- "El infierno consistiría en continuar pecando, a pesar nuestro, sin placer".

- "Quiero dar a los que me lean fuerza, alegría, valor, desconfianza y perspicacia, pero cuido ante todo de no darles instrucciones, entendiendo que sólo pueden y deben encontrar éstas por sí mismos (iba a decir “en sí mismos”). Desarrollar el espíritu crítico y la energía, esos dos contrarios. De ordinario, “sólo hallamos tullidos entre los inteligentes y tontos entre los hombres de acción”".

Eduardo Berti dijo...

Gracias, Alejandro, por tu mensaje.
Hay muchos diarios de escritores que podría recomendarte. Los de Somerset Maugham y los de Henry James (estos últimos traducidos por Marcelo Cohen) valen realmente la pena.
Un abrazo grande,
Eduardo

Eduardo Berti dijo...

Y gracias a Camilo por sus aportes!