24 marzo, 2011

Presidentes



El mundo se ha ido a pique, ya no hay Emperador, se votan presidentes y es como si uno se buscara un abogado competente para un pleito. De este modo, el pueblo entero elige un abogado que lo defienda. Pero, me pregunto yo, ¿ante qué tribunal? Ante un tribunal compuesto a su vez por otros abogados. Y aunque el pueblo en sí no tiene ningún pleito y tampoco necesita defenderse, todos sabemos que la sola existencia del abogado yo nos echa encima los pleitos. Así que ahora no dejará de haber pleitos constantemente.

Joseph Roth, “El busto del Emperador”