01 marzo, 2011

El fantasma de Fabrice Borel


La eternidad es un fastidio. Pero cada muerto tiene su método particular de combatir el tedio.

El actor Fabrice Borel, por ejemplo, continuó haciendo teatro después de morir. Era muy solicitado para interpretar el personaje del padre de Hamlet, siendo uno de sus más destacados intérpretes.

Casi todas las temporadas el fantasma de Borel regresaba a la vida para asombrar a los grandes escenarios del mundo:

- Hamlet, yo soy el alma de tu padre.

Y decía el texto con su terrible voz de muerto en forma tan convincente que el público se congelaba en las sillas, arrancando aplausos entusiastas y excelentes críticas en los periódicos.

Todo fue muy bien a lo largo de años y años y años y años. Hasta el día en que, durante un representación en el Theater an der Winkelwiese *, le cayó encima una parte del escenario, muriendo en forma inmediata. Su segunda muerte, se entiende. Después del accidente, que conmovió al medio artístico y al público de la época, decidió abandonar definitivamente el teatro. Actualmente se dedica a la compraventa de caballos.

* Winkelwiese, 4, 8001 Zurique.

Cuento de Rui Manuel Amaral (Incluido en
Doutor Avalanche, Angelus Novus, Coimbra 2010)

Traducción de Carlos Roberto Morán en su sitio "Noticias desde el sur": http://lacomunidad.elpais.com/cmoran24/posts


3 comentarios:

carlos Roberto dijo...

Mis saludos y reconocimiento. Carlos Roberto Morán
(es muy bueno que los cuentos de Rui se conozcan en castellano)

Esteban Dublín dijo...

Una maravilla de microrrelato. Para los seguidores de este espacio y de Rui, les adelanto que el próximo jueves, en La Internacional Microcuentista lo tendremos en nuestro Breviario de autores en una entrevista muy entretenida.

Eduardo Berti dijo...

Un saludo para Esteban y otro para Carlos Roberto. Qué bueno que estos microcuentos hagan que nos encontremos.