30 marzo, 2011

El desconcierto


"...como señala Vladímir Soloviov, y más tarde Roger Caillois y Tzvetan Todorov, el siglo XIX -cuando el triunfo de la lógica científica no admite la existencia de fenómenos no explicables- es también un período de auge de la literatura fantástica. Tal vez, porque el concepto de fantástico se define precisamente a partir de su relación con lo real: lo fantástico es el desconcierto, la duda, la brecha que en un mundo estructurado a partir de las leyes naturales crea un acontecimiento en apariencia sobrenatural, que obedece a leyes desconocidas. Es aquello que evoca asociaciones ancestrales, fuerzas irreconciliables, nocturnas , demoníacas, que cuestionan el positivismo decimonónico, y en la literatura, toman por asalto las verdades de la novela realista. No es extraño entonces que Turguéniev, reconocido por su racionalismo “occidental” y a la vez, como dijera Maupassant, “estimado (…) por su candidez, siempre bondadoso y siempre un poco sorprendido”, escribiera cuentos fantásticos."

Luisa Borovsky, prólogo a los Relatos fantásticos de Ivan Turgueniev (publicados por Adriana Hidalgo Editora, Buenos Aires, y traducidos por la propia Luisa).

2 comentarios:

Gerardo (Gervasium) dijo...

Lindo texto el de Luisa Borovsky. Qué te parecen los cuentos fantásticos de Turguéniev? Ante vuestra recomendación, he de buscar el volumen en cuestión.

Eduardo Berti dijo...

A mí me gusta mucho Turgueniev, pero no sé si aconsejaría empezar por los cuentos fantásticos. Tal vez lo dejaría para después de haber leído algún que otro texto como "Primer amor", "Humo", "Rudin", "La desdichada, "En vísperas" o los primeros cuentos, los que fueron editados en castellano (creo) como "Memorias de un cazador".