29 marzo, 2011

Escribir según Edmond Jabès



Creo que un escritor es responsable incluso de lo que no escribe.

El texto se abre al texto a través de la pregunta que se hace y que nos hace.

Responde –o intenta responder– a nustra espera respondiendo de sí.

La práctica del texto es práctica del ser.

Ahondar en la palabra es ahondar en uno.

Soy aquel que escribo –que se escribe con las palabras que me escriben.

Soy lenguaje– de la lengua su bagaje.

Soy la palabra que me expresa expresándose.

Escribir es responder a todas las voces insistentes del pasado y a la de uno mismo; voz profunda, íntima, que interpela al porvenir.

Edmond Jabès, "El libro de los márgenes III. Construir en el día a día" (Arena libros, traducción de Begoña Díez Zearsolo)


1 comentario:

Tomás D. Rubio dijo...

En "El libro de las preguntas":

De niño, cuando escribí por primera vez mi nombre, tuve conciencia de iniciar un libro.

La muerte es el pasado que persiste.

En el umbral del séptimo día, Dios cerró el sobre del universo donde centelleaban las estrellas y puso su sello encima al que el hombre designó con el nombre cegador de sol.