25 mayo, 2012

La mujer del traductor de la estación

 
Ella nunca había querido que él ejerciera la profesión de intérprete y se pasara las noches deambulando por la estación con extranjeras de aquí y de allá. El intérprete, por su parte, solía decir: "Cada uno es persona tantas veces como lenguas habla". También esa noche había vuelto a decírselo, tras lo cual ella se había puesto como una furia: "¡Es que yo no quiero tener nada que ver con tantas personas!", le había gritado en plena calle. "Yo te quiero a ti y a nadie más, ¡ojalá fueras sordomudo!".

Odön Von Horvath, El eterno pequeñoburgués