20 agosto, 2011

Tres casos


1. Sin huellas dactilares

Una familia de Suiza tiene una característica peculiar: la ausencia de huellas dactilares. Desde hace generaciones, los miembros de esta familia carecen de marcas en sus dedos, palmas y plantas del pie.

Los estudios realizados han permitido dar con la causa del problema. Según un trabajo publicado en la revista The American Journal of Human Genetics, la adermatofligia denominación científica del trastorno– se debe a una mutación genética.

Los investigadores que han llevado el caso se encargaron de comparar el perfil genético con el de otros siete familiares que sí tenían huellas dactilares.

“Nuestros datos vuelven a subrayar el hecho de que las raras condiciones monogénicas representan una herramienta de incalculable valor para la investigación de aspectos ocultos de nuestra biología”, comentaron los autores de este trabajo, que han asegurado que continuarán indagando sobre el tema, ya que hay constancia de al menos otras tres familias con un problema congénito parecido a la de Suiza.

2. La niña que llora cristales

Se trata de una niña libanesa que en 1996, cuando tenía 12 años, comenzó a llorar lágrimas de cristal. El padre aseguró que su hija lloraba de media unos 7 cristales al día.

El caso dejó atónitos a los médicos al ver como salían los cristales de los ojos a la pequeña Hasnah Mohamed Meselmani que, pese a 'producirlos' durante meses, admitía no sentir dolor alguno. El padre de la niña pidió que sea analizada por especialistas en Europa o Estados Unidos para encontrar una explicación.

El caso de Hasnah fue muy conocido, aunque a día de hoy no se ha podido demostrar si en realmente se trata de una estafa, ya que las autoridades religiosas y científicas no saben explicar el fenómeno.


3. El niño imán

Iván Stoiljkovic vive en la ciudad de Koprivnica, en el norte de Croacia, y su familia le dio a conocer por su capacidad de mantener 'pegado' a su cuerpo objetos metálicos que han llegado a pesar 25 kilos. El niño llamó la atención de sus padres cuando se le quedó adherida a su pecho una cuchara.

Pero esto no es todo, los padres de Iván aseguran que tiene "superfuerza" y que sus heridas cicatrizan más rápido que las del resto de chicos de su edad. Según la familia, el chico no puede permanecer al lado de aparatos eléctricos porque los estropea.

Enlace original: http://noticias.terra.es/2011/ciencia-y-tecnologia/0815/actualidad/humanos-de-otro-mundo-superpoder-o-fraude.aspx


3 comentarios:

pablo dijo...

Eduardo, sobre el niño: http://cosasdemimbre.blogspot.com/2011/05/el-nino-serbio-magnetico-explicado.html

pablo dijo...

y con respecto a la niña: http://cosasdemimbre.blogspot.com/2011/08/el-fraude-de-la-nina-que-lloraba.html

Eduardo Berti dijo...

Gracias, Pablo!