08 agosto, 2011

John Updike y las reglas de la crítica

John UPDIKE


1. Intentar comprender lo que el autor se propone realizar, y no culparlo por no haber logrado lo que no intentó.

2. Transcribir suficiente cita directa –-cuando menos un pasaje extenso-- de la prosa del libro de manera que el lector de la crítica pueda formar su propia impresión, obtener su propio gusto.

3. Confirmar la descripción del libro con citas tomadas del libro, aunque sea una sola oración, en vez de proceder con resúmenes confusos, difíciles de leer.

4. Proceder con cautela al resumir la trama, y no revelar el final.

5. Si juzga que el libro es deficiente, cite algún ejemplo exitoso que va por el mismo estilo, proveniente ya sea de la obra del autor o de cualquier otro sitio. Intente comprender el fracaso. ¿Está seguro que es de él y no de usted?

A estas sólidas cinco reglas puede agregarse una sexta (de carácter más impreciso), cuyo propósito es conservar la pureza química en la reacción entre producto y evaluador. No aceptar para la crítica algún libro al que esté predispuesto a no gustar de él, o que por amistad esté comprometidos a gustar de él. No se considere el guardián de alguna tradición, el impositor de los standards de cualquier grupo, un guerrero en una batalla ideológica, un agente de correcciones de cualquier naturaleza. Nunca, nunca… intente “poner en su lugar” al autor, convirtiéndolo en un títere en un concurso con otros críticos. Critique el libro, no la reputación. Ríndase a cualquier hechizo, débil o fuerte, que le sea echado. Es mejor halagar y compartir que culpar y prohibir. La comunión entre el crítico y su público está basado en la presunción de ciertos posibles placeres en su lectura, y todas nuestras exclusiones deben inclinarse hacia ese fin.”

Traducción de Gonzalo Mariátegui, tomada de:

http://sietejeringas.blogspot.com/2010/01/john-updike-y-sus-reglas-de-critica.html

2 comentarios:

Gerardo dijo...

¿Por qué no me asombra que estos consejos sobre crítica literaria, tan atinados y simples, vengan de un escritor y no de un crítico?

Gerardo dijo...

¿Por qué no me asombra que estos consejos sobre crítica literaria, tan atinados y simples, vengan de un escritor y no de un crítico?