
Puede dar la impresión de que encarna la libertad: no estás sometido a un horario, eres dueño de ti mismo, un elegido para la gloria, y aparentemente tienes la elección de escribir sobre lo que quieras. Pero una vez te pones a escribir, todo son limitaciones. Estás atado a un tema; tienes que limitarte a él para extraerle sentido, para poder construir un libro con él. Si quieres que te recuerden tus limitaciones prácticamente a cada minuto, no hay mejor ocupación que esta. Tu memoria, tu dicción, tu inteligencia, tu simpatía, tus observaciones, tus sensaciones, tu comprensión… Nunca es suficiente.
Philip Roth, La lección de anatomía
4 comentarios:
UN HALLAZGO ESTE EXTRACTO, SALUDOS
Admirable. Da que pensar... Flaubert dijo que el que no sepa limitarse, no sabrá escribir.
Y pienso yo... acaso la libertad no es una forma de aplicarnos a nosotros mismos la más dura y terca limitación??? Tal vez las limitaciones bailen al mismo son de un alma en continuo movimiento y expansión.
¡Excelente! ¡Libertad de expresión! Un oxímoron. Ya el hecho de ser verosímiles durante todo el relato nos impone limitaciones.
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