19 junio, 2011

Las piedras de la novela

Le preguntaron al novelista Karel Capek por qué no escribía poesía. Su respuesta: “Porque detesto hablar de mí mismo”. Hermann Broch refiriéndose a sí mismo, a Musil, a Kafka: “Ninguno de nosotros tres tiene una verdadera biografía”. Esto no quiere decir que su vida fuera pobre en acontecimientos, sino que no estaba destinada a ser distinguida, a ser pública, a convertirse en auténtica biografía. (…) Y Faulkner deseaba “ser anulado en tanto que hombre, suprimido de la Historia, no dejar huella alguna, nada más que libros impresos”. (…) Una metáfora archiconocida: el novelista derriba la casa de su vida para, con las piedras, construir la casa de su novela. Los biógrafos de un novelista deshacen, por tanto, lo que hizo el novelista, rehacen lo que él ha deshecho.

Milan Kundera, “El arte de la novela