08 junio, 2009

Cincuenta veces


Ella trabajaba desde las ocho y media hasta las seis y, a veces, hasta más tarde. Hacía cientos de fotocopias y las colocaba en montones ordenados. Incluso en aquella postura, sudorosa e inclinada sobre la Xerox, con los destellos de luz de la máquina que la obligaban a cerrar los ojos, seguía siendo la cosa más bonita que yo jamás haya visto. Quería decírselo, pero no tenía valor. Al fin lo escribí y se lo dejé encima de la mesa. A la mañana siguiente, la hoja que yo le había dejado encima de la mesa me esperaba fotocopiada cincuenta veces.

Etgar Keret, fragmento del cuento “Venus me sale rana”
Del libro “La chica sobre la nevera y otros relatos”, editorial Siruela. Traducción de Ana Bejerano.

3 comentarios:

BLANCO dijo...

A través de la página de Vila-Matas llegué a tu blog. Me gusta. Decido seguirlo. Te leí Todos los Funes. Mi blog es reciente y modesto. Si te gusta, dímelo.

Eduardo Berti dijo...

Bienvenido, Blanco. Me gusta tu blog y me he reído con eso de que escribes signos de puntuación.
Un abrazo.

Avilio's Island dijo...

Saludos, Eduardo,

Esta entrada me ha recordado el poema de Milosz sobre las secretarias, que él y Robert Haas tradujeron al inglés (y que en inglés transcribo --el montón de corchetes lo he añadido, pues el formato de estos comentarios es bien angosto):

SECRETARIES

I am no more than a secretary
[of the invisible thing
That is dictated to me and a
[few others.
Secretaries, mutually
[unknown, we walk the earth
Without much comprehension.
[Beginning a phrase in the [middle
Or ending it with a comma. [And how it all looks
[when completed
Is not up to us to inquire, we
[won't read it anyway.

Berkeley, 1975

A propósito de traducciones, acabo de empezar a leer tu Agua, traducido al inglés; lo traje de la biblioteca pública de acá. Recién terminé el cuarto capítulo sin poder menos de sentir una gran compasión por Broyz. La impaciencia empieza a obligarme a parar aquí, para continuar con Agua.

Un abrazo,
Avilio