25 junio, 2009

Paz y Japón

En la última entrada que publiqué en este blog cito un ensayo de Octavio Paz sobre Japón.

El vínculo de Paz con la poesía japonesa (especialmente el haiku) fue muy estrecho.


En 1957, junto con el erudito japonés Eikichi Hayashiya, dio a conocer una traducción de “Oku no Hosimichi” (Sendas de Oku) de Matsuo Basho, considerado como el maestro del haiku, esa forma que en Japón se ajusta a las 17 sílabas, distribuidas en tres versos: 5/7/5.

La publicación de “Oku…” (por la editorial de la Universidad Nacional de México) representó un antes y un después en la difusión del haiku y de Basho en lengua castellana.

De acuerdo con Octavio Paz, los haikus suelen componerse de dos “fuerzas” fundamentales: un primer elemento más próximo a la idea de estampa quieta (casi siempre una estación del año, un momento del día o un objeto de la naturaleza) y, en simultáneo, un segundo elemento inesperado. Del choque entre ambos elementos suele surgir la dimensión vital del haiku.

Paz llegó a escribir sus propios haikus y visitó varias veces Oriente. Sus primeros viajes (a la India y a Japón) fueron entre 1951 y 1952.

Pero en un texto autobiográfico contó que su interés por esas culturas venía de antes:

“Mi pasión por la poesía china y japonesa es anterior a mi primer viaje a Oriente. Comenzó a fines de 1945, en Nueva York. Mi estancia en esa ciudad coincidió con la muerte de Tablada, que desde hacía años se había instalado en Nueva York. Fui a la biblioteca de Nueva York, pedí sus libros y volví a leerlo. El ejemplo de Tablada me llevó a explorar por mi cuenta la literatura japonesa y, después, la china. Mi primer viaje a Oriente me hizo profundizar y ampliar mis lecturas de poesía china y japonesa. Leí muchísimas traducciones de poesía japonesa y china y entre ellas recuerdo siempre con placer a las de Arthur Waley. Es uno de mis santos patrones”.

¿Quién es Tablada, mencionado aquí por Paz? Se trata de José Juan Tablada (1871 - 1945), poeta mexicano al que se considera el pionero del haiku en castellano, autor de poemas como:

Peces voladores:
al golpe del oro solar
estalla en astillas el vidrio del mar.

Ya hablaré más de él en otra entrada.

1 comentario:

Gervasium dijo...

Hablando de todo un poco, el prólogo del "Rincón de haikus", de Mario Benedetti, contiene una introducción a este género de la poesía que es muy interesante.