11 junio, 2009

Pagar los versos

Carlos Edmundo DE ORY


Hablaba ayer de Carlos Edmundo de Ory y sus “aerolitos”. Un buen amigo que suele visitar este blog me acaba de escribir contándome que él es todo un seguidor de De Ory (cosa que yo desconocía y confirma que hasta nuestro amigos más cercanos esconden grandes sorpresas) y contándome, además, que en un sitio de Internet (pero, ay, mi amigo ha olvidado el dato exacto) hay una carta que De Ory le envía al editor de una revista que le pide unos versos.

Tiene razón mi buen amigo en que cierto pasaje de esta carta es memorable. Es el momento en que De Ory aborda el tema, siempre espinoso, del dinero. Cuántas veces me han pedido una “contribución” (cuando usan esa palabra en vez de “colaboración” ya huelo que no hay dinero…) y no supe cómo preguntar si era gratis o no.

A partir de ahora voy a inspirarme (si no se ofende De Ory, claro) en esta maravillosa frase:

“Y, en fin, espero inicies tú la costumbre de pagar, no quiero decir la poesía (eso no se paga sino con la vida), pero sí los versos, es decir, la colaboración poética”.

2 comentarios:

Gervasium dijo...

Eduardo: gracias, una vez más.

Eduardo Berti dijo...

De nada, Gervasium. Un abrazo.