23 octubre, 2007

Lord Dunsany

Por Eduardo Berti

Hace medio siglo, el 25 de octubre de 1957, moría Lord Dunsany. Su obra literaria está hoy muy lejos de la popularidad de la que gozó tras la publicación de algunos de sus libros decisivos como The Gods of Pegana (1905), Cuentos de un soñador (1910), The Book of Wonder (1912), Fifty-One Tales (1915) o Tales of Wonder (1916).

Hijo de un ingeniero que inventó su propio aparato de Rayos X, Dunsany se llamaba en realidad Edward John Moreton Plunkett. Se sabe que fue un hombre relativamente alto, que se coronó campeón irlandés de ajedrez para aficionados y que enfrentó nada menos que al gran maestro cubano Capablanca. Amante de la caza, efectuó diversos viajes por Europa, África y Asia, y volcó estas experiencias en tierras exóticas al escribir sus relatos de atmósfera oriental o incluso su primera novela, Don Rodríguez (1922), ambientada en España en tiempos del Renacimiento.


Aunque nacido en Londres, aunque contrario a la independencia de Irlanda (llegó a hablar con amargura del "Reino Desunido", en vez del Reino Unido), Dunsany siempre fue visto como un autor irlandés Al igual que en la de otros prosistas de origen celta, en la obra de Dunsany abundan las anécdotas excepcionales o al borde de lo verosímil, los finales asombrosos, una atmósfera legendaria y, ante todo, cierto gusto por lo misterioso, por lo sobrenatural o, incluso, por las ciencias ocultas.

Borges incluyó a Dunsany en su heterogénea lista de "precursores de Kafka", al lado de Kierkegaard, Robert Browning o Leon Bloy. Sus cuentos de espada y brujería ("La espada de Welleran" es acaso el más célebre) marcaron el género de la fantasía heroica. Hay quienes piensan que su dramaturgia prefigura el teatro del absurdo. Y, sobre todo, muchos lo consideran como precursor de Tolkien o incluso de H. P. Lovecraft por su fantasía mitológica, por cierta idealización del pasado rural o, aun, por su afición a los nombres de resonancia legendaria como Soorenard, Akanax, Mommolek o Babbalkund.

"Dunsany ha influido más en mí que ningún otro escritor vivo. El primer párrafo de The Gods of Pegana me impactó como una descarga eléctrica", dijo Howard Phillips Lovecraft.

En cuanto a Fifty-One Tales , se considera a este libro una pieza decisiva del relato ultracorto en lengua inglesa. Allí Dunsany echa mano a varios recursos tradicionales que suscitan, no obstante, gran singularidad . Ciertos textos son dignos de un bestiario; otros son apólogos de evidente moraleja; otros reescriben mitos como los de Pan o Ulises.

En buena parte de estas pequeñas fábulas, Dunsany toma elementos concretos y los redefine (un profeta dice que la niebla es una multitud de almas que nunca vieron la alborada) o, principalmente, recoge conceptos (Eternidad, Tiempo) y los pone en acción convertidos en personajes: Fama y Notoriedad mantienen un diálogo, al igual que Viento Norte y Neblina. El más recurrente de estos personajes es Death (Muerte), nombrado de forma explícita o presentado como un fantasma.

El cuento "The Guest" narra el caso de un joven que va a cenar a un restaurante y llega solo, si bien ha reservado una mesa para dos. Un mozo le pregunta por el otro comensal. "No creo que lo vea usted hasta que llegue el café", responde el joven, así que empiezan a servirle. De las mesas adyacentes advierten que el joven mantiene una especie de diálogo (o de monólogo) con la silla vacía. "Tenemos varios conocidos en común", dice el joven, entre otras cosas. Al rato pide café, vierte una pastilla en él, le dice a la silla: "Espero no estar robándole mucho tiempo", y cae al suelo. "Un médico que estaba allá cenando se arrodilló ante él y le anunció al dueño la visible presencia del otro comensal", concluye Dunsany.

"No escribo nunca sobre las cosas que he visto; escribo sobre las que he soñado" proclamó Dunsany en 1921. En uno de sus cuentos más ingeniosos, unos extraterrestres vienen al planeta Tierra en busca de lo más extraordinario que haya en él. Han oído hablar del mamut y de otras maravillas, pero concluyen que nada puede compararse con los sueños de los seres humanos.

Con los años, Dunsany fue ideando tramas más universales, mientras abandonaba los escenarios exóticos. Una de sus obras dio origen al film It happened tomorrow (Sucedió mañana, 1944), de René Clair.

Catherine Lucille Moore, una de las primeras mujeres consagradas a la ciencia ficción, afirmó en 1936, en una carta dirigida a Lovecraft: "Nadie puede imitar a Dunsany, si bien probablemente todos quienes lo leyeron lo han intentado".~


(Este texto es la versión resumida de un artículo publicado en la última edición del suplemento ADN Cultura del diario "La Nación", Argentina: adncultura.lanacion.com.ar)

Link a la versión completa:

http://adncultura.lanacion.com.ar/
Nota.asp?nota_id=953633&high=dunsany

2 comentarios:

Laura dijo...

hola!!
una pregunta. estás dando algún tipo de taller mas allá del seminario que diste en el MALBA?

Eduardo Berti dijo...

Hola Laura. Empiezo a dictar un taller breve (5 encuentros) el lunes 5 de noviembre en Casa de Letras: se llama "Escribir con Cortázar".

Y estoy pensando en armar un grupo pequeño (un taller de escritura), tal vez en marzo próximo, a partir de la inquietud de mucha gente que vino al Malba. Si eso se confirma, voy a mandarles un email a todos.

Saludos,
Eduardo