07 diciembre, 2012

La invisibilidad


La historia trataba de un pastor que un día perdía una de sus ovejas al abrirse un agujero en la tierra, y al adentrarse en la profunda grieta, descubría un precioso anillo. Tras este incidente, el pastor se unió a un grupo de conocidos que estaban hablando mal de él, y descubrió que el anillo que había encontrado le volvía invisible. Gracias al poder que le otorgaba la joya, el pastor obtuvo el trono de aquel país tras asesinar a su rey y casarse con su esposa. Nada le detenía, pues el anillo, al darle la invisibilidad, le permitía hacer el mal eludiendo la responsabilidad de sus actos. Pero pasó el tiempo y el hombre tuvo una hija que creció llenando de alegría su corazón. Un día la niña vio cómo su padre se materializaba inesperadamente en el aire. Volvía de una de sus andanzas y ella, que se ocultaba tras las cortinas, le vio quitarse el anillo y guardarlo en un cofre que cerró con llave. La niña se las arregló para arrebatarle esa llave y robar el anillo. Y para desesperación de su padre, que vio en aquel hecho un castigo a su maldad, ya no volvieron a verla. Nadie conocía el reino de lo invisible, y muchos de los que se internaban en él nunca regresaban.

Fragmento de Y que se duerma el mar (novela, Lumen), de Gustavo Martín Garzo