06 diciembre, 2011

El oso Lemío

-Podrías contarme algo de tus sueños, porque por lo que sé son recurrentes y han abierto el camino a no pocos de tus relatos. Además tenés la suerte de poder retenerlos, atrapar las imágenes que luego te van a servir.

-Los sueños son capitales en mi vida. Si hago la cuenta de los que dieron origen a mis cuentos deben ser muchos. Empezando por Casa tomada, que fue una pesadilla vivida y escribí el cuento la misma mañana después de haberla tenido. Hay algunos sueños que puedo recordar nítidamente al despertarme, otros trato de atraparlos y se me van como una nube. Pero los más terribles me marcan de tal manera que aun en este momento en que te estoy hablando veo esa imagen que luego será Ciclón Molina en Segundo viaje; estoy viendo mi pesadilla como si hubiera estado ayer en la morgue viendo un cadáver. También tengo sueños alegres, por supuesto, pero nunca he escrito un cuento con ellos. O sueños anodinos, o divertidos. Fijate, yo tengo sueños en los que hago juegos de palabras, pero eso es deformación profesional del escritor y cuando me despierto y me acuerdo del sueño me río mucho porque descubro que son anagramas que esconden otra frase y yo descubro la clave. Algunos son muy tontos. Por ejemplo, en una época en que yo sufría un problema afectivo, de separación, tenía un osito de felpa que era un símbolo entre nosotros, y lo perdí; se fue con ella, y yo me acordaba de ese juguete con cariño. Una noche soñé con ese osito y alguien me decía que se llamaba Lemío, nombre que jamás yo, ni la mujer en cuestión, le habíamos dado. Cuando me desperté, como ya sé analizar mis juegos de palabras, me di cuenta de que era completamente estúpido, pues se trataba de la canción napolitana, "O sole mio", "Oso-lemío"...

Julio Cortázar entrevistado por Osvaldo Soriano en la revista Humor, septiembre de 1983.

(La entrevista completa, aquí)


3 comentarios:

cessione del quinto dijo...

Precioso.
Sara

Juan Campagne dijo...

Hola Eduardo, muy buena la selección.
La cuestión de los sueños está muy presente en la obra de Cortazar tanto como lo simbólico en general. He visto y leído varias entrevistas a él, y me ha llamado la atención que, hasta el momento, no haya encontrado ninguna referencia de él hacia Freud...
Digo ésto con mucha envidia, si éste hombre no cita a Freud es probable que no lo haya leído (o por lo menos que no lo haya leído en profundidad), si no lo ha leído y no hay ninguna referencia que diga que se haya analizado, ¡QUÉ CABRÓN! ¿¡COMO COJONES HA LLEGADO A ESA DEDUCCIÓN ("Lemío, O sole mío" QUE A MÍ ME HUBIERA LLEVADO UN AÑO DE TERAPIA COMPLETO!?
Estoy leyendo tú libro: LO INOLVIDABLE, muy bueno. Te recomiendo a PABLO RAMOS, no se si lo conoces.
Un abrazo desde Palencia
Juan

Eduardo Berti dijo...

¡Gracias, Juan y Sara, por los mensajes!