10 octubre, 2014

La voluntad


Mme de GENLIS


Al duque de Borgoña, nieto de Luis XIV, le apasionaba el cultivo de claveles. Un adulador, sustituyendo sus maceteros por otros, lo convenció de que los claveles que él plantaba florecían en una sola noche. El joven príncipe se convenció de que la naturaleza acataba su voluntad. Cierta noche, como no podía dormir, optó por levantarse de la cama. Le quisieron explicar que todavía era de noche. “No importa –repuso–, ¡que amanezca ya mismo!”.              

Mme de Genlis, La botánica histórica y literaria.