23 octubre, 2014

Cuatro momentos en la vida de Modiano (III)



 1971. Modiano se casa con Dominique Zehrfuss, hija de un famoso arquitecto. Como su flamante esposo, Dominique es mitad judía y fue educada como católica. Los padrinos de la boda son André Malraux, amigo de la familia Zehrfuss, y Raymond Queneau, que antes fue el padrino literario del novio y, antes aún, cuando Modiano tenía doce años de edad, llegó a darle lecciones de geometría.

A Modiano, además de la obra de Queneau, le interesan escritores como Marcel Aymé y Georges Perec, muy distintos entre sí, pero con quienes comparte la pasión por la memoria colectiva, por la fuerza evocadora de la topografía urbana y de los objetos o productos desaparecidos, por las fugaces celebridades de ayer.

Después de su boda y, más aún, después del nacimiento de su hija Zénaïde, Modiano intenta cambiar: concibe textos más breves (cuentos) y ambienta Villa Triste en los años sesenta, no en los tiempos de la ocupación. Así como escribió de joven canciones para Françoise Hardy (la más exitosa de todas: "Étonnez-moi Benoît!"), coescribirá una película con Louis Malle y dejará un guión inconcluso, con Malle y Susan Sarandon, a partir de Victoria (la novela de Joseph Conrad). "¿Sucede, a veces, que la vida vuelve a empezar a los treinta y cinco años?", dice una frase de su libro Una juventud. Pero Modiano pronto regresa a sus obsesiones. O, mejor dicho, nunca las ha abandonado. Cada paso es otra forma de abordarlas.